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miércoles, 25 de noviembre de 2015

Peace for Paris


El ilustrador (dibujante o viñetista) Jean Jullien ha sido colaborador de la tristemente conocida revista “Charlie Hebdo”, pero su creación más afamada, por haberse dado a conocer a nivel mundial en un breve período de tiempo es la del signo de la paz en el que se sustituyen las tres líneas rectas que inicialmente dividían el círculo que lo forman, por la silueta de la torre Eiffel, el monumento más reconocido de la capital francesa.
Este símbolo, por hacerse viral a través de internet y de las redes sociales en muy pocas horas tras los atentados que acabaron con la vida de unas 130 personas y dejaron más de 300 heridos, se ha convertido en una figura ampliamente repetida y reconocida en todo el mundo. En lo que a derechos de autor se refiere se pueden plantear ciertas dudas acerca del derecho de utilización del signo.
La creación es una obra artística, protegible por derechos de autor, que otorgan al titular una serie de facultades, tanto morales (el autor puede, entre otros decidir si divulgarla o no y en qué condiciones) como patrimoniales o económicos (a él le asis6te el derecho exclusivo de explotarla), por el simple hecho de haberla creado; esto es, comenzando a producir sus efectos desde que la obra se fija en un soporte físico y deja de ser una mera idea.
El señor Jullien explicaba en una entrevista en la BBC (http://www.bbc.co.uk/programmes/p038w7th), que su idea surgió de modo espontáneo e instintivo, poco después de que se diera a conocer que se habían producido los atentados de París. Jullien también explica que su objetivo es el de crear un símbolo de solidaridad que sirva para unir a todos los afectados por los atentados, así como a las víctimas del terrorismo a lo largo del mundo.
A pesar de que, como decimos, la obra ha generado derechos desde su creación, el autor parecer haber decidido no ejecutarlos por tratarse de un signo apolítico, pasando así a convertirse en un símbolo de la paz y la solidaridad a nivel mundial.