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sábado, 2 de agosto de 2014

El gran debate de la innovación



http://www.economist.com/news/leaders/21569393-fears-innovation-slowing-are-exaggerated-governments-need-help-it-along-great#sthash.7sqTjiXz.dpbs


Los impresionantes avances tecnológicos de la actualidad hacen que nos olvidemos de las invenciones que se desarrollaron en los siglos XIX y XX, que realmente cambiaron nuestras vidas, como es el caso del invento reflejado en la portada de "The Economist" de la cual se ha obtenido el presente artículo que aquí se reproduce por medio de traducción parcial.


El hecho de que, a día de hoy, no se haya llegado a crear algo con un impacto tan trascendente, hace pensar a los expertos que, a pesar del aumento más que significativo de la inversión en I+D, la innovación está siendo menor.

Según los expertos, el desarrollo de la innovación comenzó a mediados del siglo XIX para aceleratse a principios del siglo XX y estancarse en la década de los 90 y de nuevo a mediados de la primera década del siglo XXI.

Sin embargo, las perspectivas no son tan sombrías como pudiera parecer ya que la esperanza de vida se sigue alargando, el aumento de la productividad ocasionado por la electricidad aun se está notando, puede entenderse que  la reducción en la innovación en estos últimos años puede deberse a la crisis económica actual y es demasiado temprano para dar por perdida la innovación que se está llevando a cabo en estos momentos.


La mayor aportación de esta generación han sido las tecnologías de la información, en el sentido de que permiten la realizacion de cálculos y conexiones mucho más allá de nuestras capacidades.

Sin embargo, aún queda mucho por aprender y aplicar y, como ocurrió con la electricidad en su momento, pasarán años hasta que se pueda notar su impacto completo en la vida diaria.

La informática tiene multitud de aplicaciones prácticas como pueden ser los coches sin conductor o la impresión en tres dimensiones.

Además, nuevos países se están sumando a la carrera de la innovación como son la India, China, Japón o Brasil.
Podemos, por tanto, tener esperanzas de que estamos en un buen momento, pero aún así pueden existir elementos que la ralenticen, siendo uno de ellos, quizás el más importante, la burocracia y el exceso de regulación.

La concesión de patentes de dudoso mérito o la falta de apertura de los estados han hecho que la productividad se estanque y que sectores con un gran potencial como el de la sanidad o la educación se aprecien como reticentes al cambio.


Por un lado, el avance tecnológico que se produjo a mediados de la década de los 70, venía alentado por el gasto público (originalmente sin objetivos comerciales aparentes) y, por otra parte, las inversiones en innovación que tienen lugar en tiempos de guerra, suelen ser más que significativas, como es el caso de los motores a reacción o los drones.


La innovación llevada a cabo por los gobiernos cuando se hace de forma sensata o se modifica el sector público de manera adecuada, puede ser muy beneficiosa.

El riesgo de estancamiento es real, pero como todo lo que rodea al hombre, depende de él que ocurra o no.

Como reflexión final aparte de este artículo, ¿puede hablarse de estancamiento cuando invenciones como el coche sin conductor son ya una realidad y se está planteando su aplicación en la vida diaria?

Ver: http://www.bbc.com/news/technology-28557637

Se apreciarán los comentarios.