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miércoles, 16 de septiembre de 2015

Invención para prevenir la ceguera


El mundo de las apps ha llevado al desarrollo de las más diversas formas de transformar un teléfono móvil en casi cualquier cosa que nos podemos imaginar; desde juegos a aplicaciones que facilitan el trabajo diario o que permiten conocer las noticias en tiempo real de un determinado lugar.

Sin embargo, también se han desarrollado aplicaciones cuyo principal propósito es el de ayudar a otras personas, en el caso que se expondrá ahora, a las más desfavorecidas del planeta.

Andrew Bastawrous es un Doctor en oftalmología cuyo mayor propósito es el de llevar los avances en tratamiento y detección de enfermedades oculares más sofisticados a las zonas más necesitadas del planeta puesto que es en estos países con escasos recursos donde se concentra alrededor de un 80% de la población que padece ceguera, y los motivos que la han producido pueden tratarse o evitarse.

Con el objetivo de hallar una explicación de por qué la gente se estaba quedando ciega en estas poblaciones, decidió viajar a Kenya con 15 personas más y equipamiento por valor de $ 150.000.
Después de su llegada a la zona en cuestión y comprobando las difíciles condiciones de trabajo, el equipo se dio cuenta de que debía haber un modo más sencillo de hacer llegar a todo el que lo necesitase el equipamiento que pudiera resolver o, incluso, evitar consecuencias indeseables.

Fue entonces cuando el Dr. Bastawrous ideó un sistema de reconocimiento de las lesiones en la retina a través de un dispositivo de bajo coste (unos $ 5 para su fabricación por medio de una impresora 3-D) que, aplicado en un smartphone puede cumplir las mismas funciones que el equipamiento más caro utilizado para ese mismo fin.
Lo que antes hubiera supuesto una inversión de $ 25.000 puede resolverse a través de este sistema con tan sólo 500, echando mano de la ayuda del sol para salvar el problema de la falta de electricidad.

A través de este método se puede, por tanto, conectar a los mayores expertos a nivel mundial con pacientes en las áreas más remotas del planeta, hallando una solución a sus problemas visuales, previniendo e incluso curándolos de una forma que no implique grandes inversiones.