UA-56715467-1

miércoles, 29 de octubre de 2014

El derecho de cita y el derecho a la integridad

Se ha hablado mucho últimamente (principalmente en este blog) del delito de plagio y sus consecuencias tanto a nivel penal como moral de los autores.
Pero existe una figura que recoge nuestra ley que está en relación directa con este delito.

Se trata de la cita, esto es, la posibilidad de incluir en una obra nueva, parte o partes de una obra ya divulgada.
No se trata de plagio por el hecho fundamental de que ese fragmento está referenciado de forma apropiada y queda claro que la inclusión del mismo en la obra nueva se hace bien a modo de ejemplo bien a modo de estudio.

Caso aparte sería el de utilizar partes de textos no protegidos por derechos de autor como sucede con las leyes, las sentencias y las resoluciones emanadas de organismos públicos, así como las traducciones de cualesquiera de ellas; lo que se conoce como exclusiones a estos derechos.

Sin embargo, este derecho de cita podría ir en contra de uno de los derechos más esenciales del autor: el derecho a la integridad, a través del cual se trata de evitar que el autor vea cercenados sus derechos
al ver cómo la obra que ha creado ha sido utilizada en una forma  descontextualizada y perdiendo su sentido original.

La solución para respetar el derecho a la integridad de la obra original sería que la obra nueva aglutinara todas las obras a las que se hace referencia en las citas que contiene de forma completa...lo cual es inviable.

En definitiva, la inclusión de citas de obras ya divulgadas no se puede entender que viole derechos de autor al tratarse, en la mayor parte de las situaciones, de ejemplos o casos de estudio que sirven de base a una obra de mayor entidad; la adecuada forma de referenciar estas citas, destacando el nombre del autor y la obra en la que aparece ese fragmento, así como la editorial, el año de publicación y demás datos de relevancia; es lo que va a determinar si existe violación de derechos de autor; si se están vulnerando los derechos adquiridos por un tercero, o si la obra ajena se está utilizando con alguno de los fines ya mencionados dejando patente su procedencia.