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miércoles, 24 de junio de 2015

Frases genéricas


Son marcas denominativas aquellas formadas por una o varias palabras y, por extensión, las que se componen de un conjunto de palabras de modo que forman una frase.
Así, frases tan conocidas como “I`m lovin` it” o “Impossible is nothing”, son ya eslóganes que el consumidor identifica con las marcas a las que pertenecen y que van a ser un signo identificativo del producto que se está comprando o del servicio que se está prestando.
En ocasiones su proyección será aún mayor que la de la propia marca a la que se refieren y, por este motivo, el titular procederá a su registro evitando así que un tercero pueda aprovecharse de ellas de un modo indebido, beneficiándose de forma injustificada.

Por otra parte, están esas frases que parecen decir algo que realmente no dicen como: “Probablemente la mejor cerveza del mundo” o “Probablemente el mejor jamón cocido que existe”. Si bien en estos dos casos existe ya un registro concedido, lo que implica que se presentó una solicitud y la oficina pertinente estimó que no había inducción a error ni, por tanto, perjuicio para el consumidor, existe un caso bastante más reciente para el cual no existe tal registro, no sabemos si, porque no se ha presentado o porque aún no se ha concedido.

Se trata de: “Para muchos el mejor yogur del mundo”, de un tipo de derivado lácteo  de una conocida marca.

Independientemente de que se haya concedido o solicitado el registro, ya que si en los otros dos supuestos éste sí se concedió y cabe prever que este caso no sería distinto ¿cabe entender que no hay inducción a error en el consumidor final?

Es decir, la utilización de términos como “probablemente” o “para muchos (generalmente)”, no implica que los productos a que hacen referencia esas frases sean, de hecho, los mejores sino que puede ser así (en el primer caso) o que gran parte del público así lo considera (en el segundo). O no.

Sin embargo, estos términos y frases revisten gran genericidad, en el sentido de cualquiera de los productos de la competencia podría apropiarse de ellos de la misma forma que lo hacen los que ya los utilizan sobre todo en el segundo de los casos que mencionamos.

“Probablemente” es una expresión que no puede comprobarse empíricamente y “para muchos (generalmente)” es un término totalmente subjetivo; muchos consumidores van a considerar el producto X como el mejor del mundo ya que es el que más les satisface o el que más les gusta, pero seguramente habrá un número de personas igual, o mayor, que opinen lo mismo del producto Y.

La cuestión sería determinar si es aceptable que un titular se adueñe de este tipo de expresiones cuando la Ley enumera como prohibición absoluta la utilización de un término genérico que pertenece al público en general y, por tanto, no puede ser apropiado en exclusiva por una persona concreta (por ejemplo, utilizar para vinos una marca que se componga exclusivamente de la palabra “vino”).