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miércoles, 15 de febrero de 2017

Los derechos de autor en Juego de Tronos

Como ya se ha visto en entradas anteriores de este mismo blog (http://todolosderechosreservados.blogspot.com.es/2016/06/el-retorno-desde-el-dominio-publico.html), se van a entender como obras derivadas toda aquella transformación, traducción, adaptación, revisión o actualización.
Éstas aparecen recogidas en el artículo 11 de la Ley de Propiedad Intelectual, según el TRLPI.
Comienza este artículo con las palabras “Sin perjuicio de los derechos de autor sobre la obra original“, lo que nos lleva a hablar de la existencia, como es natural, de una dualidad de derechos.
Por un lado, los derechos que corresponden al autor de la obra original por el mero hecho de haberla creado y, por otro, los que pertenecen al creador de la obra derivada, en la cual éste ha realizado una significativa aportación.

Como ejemplo de este tipo de actuaciones podríamos referirnos a las interpretaciones que realizan los actores de un texto escrito por un guionista. Más allá de las relaciones contractuales que se hayan podido establecer entre las partes, el escritor del texto original tendría un derecho por tal creación mientras que el actor lo tendría por la interpretación que realiza del mismo.

Sin embargo, la duda que surge en este caso es la de qué ocurre cuando una obra, originalmente derivada de otra, se convierte en una obra separada generadora de sus propios derechos.

Es el caso de lo que ocurre con la famosa serie literaria de Juego de Tronos. Como ya es sabido, la adaptación televisiva se inició en base a los libros ideados por el escritor George R.R. Martin. Con independencia de las licencias que se pudieran tomar por parte de los productores y creadores de la obra televisiva, llegó el momento en el que está alcanzó y llegó a superar temporalmente la obra original.


Realmente, a nivel legal esta situación no plantearía ningún problema por tratarse de una obra derivada de otra. Pero llega un punto en el que se hace complicado discernir cuál es la obra original de la derivada puesto que ambas cuentan historias semejantes con personajes similares convirtiéndose, así, en dos obras independientes entre sí.